El Programa Gaza nace del vínculo con la familia de Mohammed y Reem, y de una red de apoyo que empezó antes de que Impulso Compartido tuviera forma de asociación.
Ese origen explica nuestra manera de trabajar. Impulso nació mirando una vida concreta, después otra, después una red familiar y comunitaria mucho más amplia, con más de cien personas alrededor de un mismo hilo de cuidado, urgencia y responsabilidad compartida.
Desde ahí se fue construyendo una forma propia de sostener Gaza desde aquí: apoyo directo a hogares, alimentación, medicación, luz, alquileres, emergencias, agua, infancia, comunidad y trabajo local.
Gaza atraviesa la vida cotidiana entera. Lo que falta rara vez aparece separado: comida, agua, salud, electricidad, movilidad, refugio, precios, infancia, enfermedad, duelo, espera y cansancio se mezclan dentro de los hogares. Por eso el Programa Gaza reúne varias líneas de respuesta dentro de un mismo recorrido.
Trabajamos con una red local que mira, avisa, compra, organiza, entrega, graba, explica y vuelve a comunicar. Ese puente entre Gaza e Impulso permite que una aportación hecha desde aquí llegue allí convertida en algo concreto.
En Gaza, el bloqueo y la destrucción de infraestructuras hacen inviable enviar ayuda de forma regular desde fuera. Por eso trabajamos con una alternativa viable: recaudar aquí y ejecutar allí, con compras locales verificadas y registro por proyecto.
Trabajamos con proyectos diferenciados para que cada aportación se traduzca en ejecución, evidencias y rendición de cuentas. Compramos dentro de Gaza para que la ayuda llegue rápida, segura y efectiva, y cuidamos la comunicación: explicamos lo necesario sin exponer a las familias.
Antes de constituir la asociación, ya existía una red de apoyo en torno a la familia de Mohammed y Reem. A través de ese vínculo llegaron necesidades familiares, urgencias médicas, apoyos para luz, alquileres, alimentación, niñas y niños, desplazamientos y situaciones que afectaban a muchas más personas alrededor.
Ese recorrido fue dando forma a Impulso. La asociación nació desde una relación viva que pedía más orden, más capacidad, más personas alrededor y una manera seria de sostener lo que ya estaba ocurriendo.
El Programa Gaza cuida ese origen y lo amplía. Permite pasar del apoyo urgente a una estructura con líneas, proyectos, materiales, campañas, donaciones, seguimiento y devolución a la comunidad.
Cestas Alsdoudi nace para apoyar alimentación y productos básicos en Gaza mediante compras locales y entregas directas a hogares.
En enero de 2026 se realizaron dos entregas, con preparación de productos, facturas, listados, fotografías, vídeos y recepción por parte de hogares. Ese material permite ordenar el proyecto, explicar lo realizado y preparar nuevas fases de apoyo alimentario.
Las cestas son alimentos, higiene, leche, pañales, verduras, frutas, bolsas preparadas, personas comprando, personas cargando, personas entregando y hogares recibiendo algo necesario ese día.
Cestas Alsdoudi nace para apoyar alimentación y productos básicos en Gaza mediante compras locales y entregas directas a hogares.
En enero de 2026 se realizaron dos entregas, con preparación de productos, facturas, listados, fotografías, vídeos y recepción por parte de hogares. Ese material permite ordenar el proyecto, explicar lo realizado y preparar nuevas fases de apoyo alimentario.
Las cestas son alimentos, higiene, leche, pañales, verduras, frutas, bolsas preparadas, personas comprando, personas cargando, personas entregando y hogares recibiendo algo necesario ese día.
Cuando las cestas completas quedaron fuera de alcance por falta de fondos, el apoyo tomó otra forma posible: comida comunitaria por Ramadán.
Preparar comida, organizar transporte, cocinar, repartir y reunir a personas también sostiene vida cotidiana. Esta línea permite adaptar el apoyo alimentario al momento, al dinero disponible y a la capacidad real de ejecución en terreno.
En Gaza las urgencias no son excepcionales: aparecen sin calendario. Este fondo existe para responder rápido y con método a necesidades verificadas: salud, desplazamientos, alquiler/refugio, supervivencia inmediata.
Algunas emergencias atendidas: la operación de Ahmed (11 años) tras una herida por metralla, y el traslado de 41 personas ante riesgo real de bombardeo. Cada intervención se registra con justificantes y evidencias, y se comunica con criterio, sin exposición.
Impulso en Terreno sostiene a las personas que hacen posible que la ayuda llegue.
Mohammed, Reem y otras personas colaboradoras preguntan, localizan productos, comparan precios, organizan compras, preparan entregas, graban vídeos, envían fotos, explican cambios y avisan cuando algo necesita ajustarse.
Ese trabajo convierte una donación enviada desde aquí en algo concreto allí: comida, agua, medicación, alquiler, transporte, reparación, compra o entrega.
En Al-Shati trabajamos una reparación concreta de red comunitaria de agua para mejorar el acceso cotidiano de 80 hogares cuando el bombeo local esté disponible.
La intervención cubre materiales, mangueras, conexiones, piezas, soportes, mano de obra, transporte y coordinación en terreno.
Una reparación pequeña puede aliviar mucho: caminar menos, cargar menos peso, esperar menos y tener parte del agua más cerca del hogar.
El Programa Gaza ya tiene recorrido propio.
Las cestas de enero, las comidas de Ramadán, las emergencias cubiertas, los apoyos familiares, la reparación de agua en Al-Shati y las nuevas propuestas de infancia forman parte de una misma red de trabajo.
Cada acción deja una memoria: una compra, una entrega, una reparación, una comida, una factura, un vídeo, una explicación, una conversación.
Así se ha ido construyendo el Programa Gaza: con personas concretas, trabajo en terreno y apoyo desde aquí.